viernes, 16 de marzo de 2007

Lady J

A usted le pido, misteriosa señora, que me haga un favor. Es muy pequeño.
Noto que, desde que nos hemos distanciado, me voy deshaciendo poco a poco. Estoy cada vez más cerca de ser un tipo cualquiera, cosa que no era cuando usted me honraba con su atención. Mis inquietudes se van evaporando, mis ganas de escribir se estancaron allá lejos y hace tiempo, y mis viernes no tienen esperanza.
El favor que le pido es pequeño, muy pequeño.
Recuérdeme. Aunque más no sea por un instante, por un brevísimo momento. Es que, al habitar yo fugazmente su mágica memoria, volverán los tiempos en que yo creía en .
Lo necesito.
Usted puede hacerlo. (Perdón por el egoísmo)
Sólo recuerdeme.


Y después siga olvidándome.

No hay comentarios.: